Roberto Pugliese compartió su «música del corazón»
26/08/2012El escenario austero: un sombrero colgado en un perchero, una mesita y una silla, dos carteles con los firuletes tangueros que lo presentaban: “Yo loco loco…” y “Honrando la tradición”, un contrabajo en el piso, que luego lo acompañaría junto a un violín.
Su porte majestuoso, alto, el pelo largo, el traje y la chalina; Roberto Pugliese, el guitarrista que ha viajado por el mundo y luego de diez años vuelve al Sur.
Trajo al Sur su nueva obra “Tangos sin versos III” y sin versos, porque es instrumental, pero sin versos también porque “no tiene chamullo”, la presentó.
Música del corazón
Él conoce el comienzo, “Inspiración”, y también el final, “Danzarín”. ¿Casuales?
Luego la improvisación, el ir viendo lo que va pasando; entre tema y tema las historias, las anécdotas porque “tocar la guitarra es una excusa”: su “vocación artística es hablar”.
Y así va surgiendo la música, no como si la arrancara de la guitarra sino como si ella saliera de las cuerdas para ver de quiénes son los dedos que tan amablemente la invitan a salir.
“Clavel del aire”; “lejana tierra mía”, “Bahía Blanca”, “Pampero”; “Sollozos”; “Mi refugio”; “El apache argentino”; “Esquinas porteñas”; “La milonga triste”; “Milonga del ángel”; “Adiós nonino”; “Milonga sentimental”…el repertorio de un grande que da homenaje a grandes: Juan de Dios Filiberto, Gardel, Astor Piazzolla, Aníbal Arias…
Los ojos del público se van cerrando, un pie se mueve al compás, las notas van llenando el Teatro del Muelle. El ambiente es íntimo, profundo, emocionante.
René del Pueche y Martín Garay
Entran dos integrantes de la Orquesta de Cuerdas “Norberto Ricardo García”: René del Pueche y Martín Garay, contrabajo y violín.
Mencionan que es su cumpleaños, el número 53, el público canta y él dice “¿Qué más puedo pedir?
Tocan juntos un tema que Roberto compuso en el año 95’ en la Casa de la Cultura de Puerto Madryn: “Milonga de la Cruz del Sur”, un estreno acústico.
Luego, una improvisación, “Divertango” y como broche final una Milonga para la paz y la concentración una “Milonga azul”: “Milonga blu”.
Luego, el ultra bis, cerrando él en solitario su música del corazón con “Danzarín”.
“Soy porteño pero mi corazón es de Madryn, de la Patagonia”, expresó. Su entrega lo evidencia.
El cálido y sostenido aplauso del público, la recompensa del artista.
Agradecimientos
Sus agradecimientos fueron a la Secretaría de Cultura, a Maxi Coria y Gonzalo Puntillo, productores. A Israel, en sonido. A José en luces.
Los firuletes tangueros son de Martín Cofré.
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