Paisajes y emociones en una noche de música y litoral
12/07/2013El quinto concierto del año del Ciclo “Y el viento nos amontona (música para encontrarnos)”, realizado en el Auditórium German Sopeña del MEF el pasado sábado por la noche, será recordado por el numeroso público presente como una verdadera celebración de la voz femenina, llena de matices y sutilezas, capaz de convocarnos, hacernos viajara paisajes desconocidos o añorados, y emocionarnos con la belleza de la palabra. Y esque el encuentro de Mariela Ledesma y Cecilia Pahl,gestado por el ciclo,generó un sinfín de gratas impresiones.
Desde el comienzo, el marco del concierto predispusoa la emoción. La conmovedora muestra de los jóvenes fotógrafos María Eugenia Royer y Santiago González, registro sensible de sus viajes por distintos puntos de Latinoamérica, revelaba la impactante presencia de hombres y mujeres como protagonistas del paisaje. Las rostros, las miradas, las manos y los detalles, en la extensa serie de fotografías mayormente en blanco y negro, se colaron además en el concierto, siendo proyectadas en pantalla gigante y generando un interesante diálogo con las canciones.
Mariela Ledesma y su banda, integrada por Jorge Bega en guitarra, Víctor Sartorelli en bajo y Jorge Ciar en batería, inauguraron musicalmente la noche. Mariela aprovechó la oportunidad para encontrarse con sonidos que, generalmente, no forman parte de su repertorio: una propuesta un poco más íntima, con aires litoraleños, en la que la cantante desplegó su bella voz y su calidad interpretativa. Sus raíces santiagueñas también se hicieron presentes y no faltó entre sus canciones una aplaudida chacarera.
Si bien Mariela Ledesma tiene un largo recorrido en la música, como integrante de diversas agrupaciones corales o como profesora en distintas instituciones, muchos de los asistentes la descubrieron en una faceta diferente. La solidez de su desempeño como solista y la fuerza de las versiones logradas junto a sus músicos tuvieron una calurosa recepción por parte del público.
Con los oídos “encendidos”, los asistentes recibieron a la misionera Cecilia Pahl que, magistralmente acompañada en guitarra de siete cuerdas por el también misionero Diego Galeano, dedicó la primera parte de su presentación a repasar la obra de uno de los grandes creadores de nuestro folklore, Ramón Ayala, “el Mensú”. El rasguido doble, el gualambao, la galopa, la canción litoraleña y algún que otro chamamé, géneros que en la profunda y delicada voz de Cecilia Pahl, invitaron a asomarse a la música del litoral de una forma diferente. De hecho, mediando el concierto, Cecilia y Mariela presentaron, a dúo y con toda la banda, a los jangaderos más conocidos del folklore nacional: la “Canción del jangadero” de Jaime Dávalos y Juan Falú y “El jangadero” de Ramón Ayala.
Ya en la segunda parte, Cecilia Pahl interpretó algunas canciones de otros creadores litoraleños, como “Creciente abajo” del santafesino Chacho Müller y “Canoa” y “Flor de chamamé” del chaqueño Coqui Ortiz. Además, como cada uno de los músicos visitantes, Cecilia le regaló al ciclo su propia versión de la canción de “Viento nómade”, que presenta al viento patagónico con aires de gualambao.
El final del concierto volvió a encontrar en el escenario a todos los músicos, para compartir las últimas canciones: “El cosechero”, quizás la canción más conocida de Ramón Ayala, y “El dominguero” de Oscar Valles.
El público, conmovido por la belleza de la propuesta, no ocultó su emoción y se pudieron escuchar frases como “Hermosa noche pasamos, excelente calidad de los artistas. Simplemente, ¡nos encantó!” o “Delicadeza, simpatía, fluía como el agua, igual que nuestra Mariela, ¡litoraleña noche!”. “Una nueva forma de la canción ‘litoraleña’ en la hermosa voz y serena personalidad de Cecilia Pahl. Su fraseo preciso. La coloratura de su voz. La guitarra multicuerda de Diego. Pero dicho esto, digo también que me encantó Mariela Ledesma y su banda, con el ‘Topo’Bega en la viola, pues a pesar de su trayectoria, no la había escuchado nunca”comentó a través de las redes sociales uno de los asistentes.
Una vez más, “Y el viento nos amontona (música para encontrarnos)” confirmó su compromiso con la música y con el público de la zona, ofreciendo un espectáculo que invita a descubrir y a disfrutar de nuevas y muchas veces inesperadas propuestas musicales, combinadas, además, con las artes visuales, y promete redoblar la apuesta el próximo mes, con la presentación del uruguayo Daniel Drexler y el dúo local de música y poesía, Canciones para espantapájaros.





