NESPRÍAS-COSENTINO A PARIS CON ESFUERZO Y PASION
20/05/2013Nesprías-Cosentino es el nombre de este dúo. Nada más representativo que sus propios apellidos para estos músicos de Chubut que buscan dejar un sello personal en el largo camino de la música, donde todo parece estar inventado. Van por buen rumbo y esa impronta personal los lleva en estos días a representarnos en Francia. Invitados por la Casa Argentina en París, el 3 de junio inician su gira, que prevé una presentación en Buenos Aires, una en Estrasburgo y el resto en París.
Fabían Nesprías y Francisco Cosentino se unieron hace menos de un año por un espectáculo de música infantil con Laura Expósito. Ese espectáculo no prosperó pero la buena onda quedó sembrada para lo que vendría después. Los encuentros en Madryn o en Trelew para compartir una pasión: crear y ejecutar música. Uno con una notable influencia del jazz, (Nesprías-guitarra) y el otro del rock y el clásico (Cosentino- Piano). Crean, componen, arreglan, tocan y se animan a más.
Ser músico
“La música me gustó siempre; de hecho a los cuatro años ya sabía que quería tocar el piano. En mi familia aprendimos a hablar y a cantar al mismo tiempo. A los seis empecé en una escuela de arte y a los ocho ingresé a un conservatorio de música en Buenos Aires, donde me prepararon como ejecutante de piano. A los trece me recibí de Profesor de Lenguaje Musical y me cansé de estudiar. Toqué la guitarra y armé mi primer banda de rock con un teclado viejo”, cuenta Cosentino mientras recuerda desde cuándo está ligado a la música. La formación es larga y sigue por caminos muy dispares: Teología, Profesorado Docente, Letras. Pero la vocación es una y la música más fuerte. “Siempre, paralelamente a todo lo que hice, estuvo la música. Hoy puedo decir que soy músico, pero para llegar a esto fue un proceso largo. Ser músico es una palabra bastardeada en la Argentina: vos decís ‘soy músico’ y parece que no hacés nada. Yo puedo asegurar que un músico profesional estudia mucho más que la mayoría de los profesionales. Tengo que estudiar todos los días, porque si vas a escuchar el concierto y no ensayé se va a notar. La música tiene eso de constante, de estar todo el tiempo escuchando cosas nuevas, géneros nuevos. Es como ir al gimnasio, como jugar a la pelota; si querés jugar el partido del domingo tenés que entrenar”, enfatiza el pianista. A su vez sostiene que la mayoría de los temas los compone Fabían Nesprías, muchos otros son populares argentinos y los arreglan con su propia impronta. La composición en el dúo viene de un solo lado, pero los arreglos finales surgen por parte de los dos. “Es trabajo de construcción, de escribir, de probar sonidos. Lo interesante que tiene el dúo es la variedad de sonidos. Él toca una guitarra especial Ovation de fibra de vidrio con un sonido muy particular que se fusiona muy bien con los pianos eléctricos por cómo está construida”, relata Francisco Cosentino. El canto no queda afuera de las presentaciones y el músico explica que no es el fuerte del dúo, que en los ensayos tocan mucho más de lo que cantan. “La gente no está acostumbrada a una cultura instrumental y menos en la zona. Son todos coros, está buenísimo, pero no se acostumbran a los instrumentos y entendimos que por una razón de llegar a todos había que cantar. La gente al canto lo entiende más”. A su vez comenta que a su criterio un músico que compone tiene que poder cantar con la voz que tenga ya que lo importante es darle una impronta sobre todo cuando se hacen temas que no son propios. “Siempre al principio querés copiar lo mejor posible y después te das cuenta que la idea es arreglar, hay muchos músicos que cantan bien pero no dicen nada. La diferencia está en el modo de decir. Nosotros tratamos de generar un sonido nuevo, dejar un granito de arena. A veces parece que en la música está todo inventado, en parte sí; seguimos tocando las armonías de Bach de hace más de trescientos años. La idea es buscar nuevos sonidos y es lo más difícil. Decir algo y tener una impronta propia es lo más complejo, pero lo estamos logrando”, enfatiza Cosentino. “Tenemos muy claro lo que queremos hacer. Hay gente que le gusta y a otros que no, podemos cantar un tango rockeado, o tocar uno jazzeado. Más allá de los gustos, lo importante es llegar al corazón y tocar con pasión. Buscamos que a la gente le pase algo copado, ya sea un violín o un sintetizador. Lo importante de la música es lo que trasmitís”.
El viaje
“Todo fue por Internet mandamos demos a la Casa Argentina en París que siempre hacen shows y presentaciones; nuestra única carta de presentación fueron los demos y nos dijeron que sí al escucharnos. Yo creo porque justamente esa música dice algo un poco distinto”. Con respecto a las presentaciones, el pianista comenta que son partidarios de los encuentros más íntimos ya que quieren volver a ambientes chicos. “Nuestra generación parece que lo único que quisiera es llenar estadios; está bueno pero hay que volver a conectarse con la música en algo íntimo porque pasan otras cosas diferentes”.
El disco que se viene
No sólo de gira se trata; este año viene más que activo para el dúo y de regreso del viaje comenzarán el 15 de julio con la grabación de su primer disco en los estudios de Lito Nevia en Buenos Aires. Al respecto, Francisco comentó que buscando y pensando en dónde se podía grabar, ingresaron a Melopea en Internet pensando en Lito Nevia y el Chango Farías Gómez como ejemplo de músicos autogestionados. “No nos ponemos la camiseta de ningún gobierno y nadie nos ayuda; hacemos las cosas porque nos autogestionamos. Mandamos un mail y a los dos días nos contestó Lito Nevia diciendo que le encantó la música y que quería colaborar en la grabación y que toquemos un tema de él”, comenta con orgullo y satisfacción el músico local.
Viajes, grabaciones, presentaciones, ensayos, aplausos para sentirse más que satisfechos. Pero el dúo va despacio y ésa parece ser la clave: “Disfrutar de los pequeños éxitos; nosotros nos regocijamos de las pequeñas cosas. Paso a paso, hoy estamos acá tocando y disfrutando como si fuera la última vez que lo hacemos. Yo quiero hacer eso. La gente lo entiende aunque le guste más o menos el sintetizador, siente nuestra pasión y nuestra sinceridad”.
Estudio, trabajo, esfuerzo y pasión parece ser la fórmula del éxito.
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