Miguel Rodríguez Arias, creador de Las patas de la mentira, pasó por Chubut

Miguel Rodríguez Arias, creador de Las patas de la mentira, pasó por Chubut

19/10/2011 Desactivado Por Juan Jose De Focatiis

Aseguró el realizador Miguel Rodríguez Arias, creador de Las patas de la mentira, “La televisión privada es muy limitada”.

El director acompañó la proyección de “Rotas cadenas”, su último documental, en Trelew y Puerto Madryn. Además de sus proyectos audiovisuales, planea volver a la televisión digital abierta. También trabaja sobre los borradores para dos libros.

Reconocido como “el creador de la TV de archivo”, Miguel Rodríguez Arias pasó por Chubut con su último documental “Rotas cadenas”, que registra la transformación en salud mental realizada por el médico psiquiatra Jorge Luis Pellegrini en San Luis.

Este fue el video que también trajo al propio Pellegrini a Rawson, en la presentación realizada en el Centro Cultural José Hernández de esa ciudad.

El creador de Las patas de la mentira forjó su aguda mirada, en parte, durante los años que trabajó en publicidad. Después la complementó con su formación en psicología, profesión que ejerció sólo por un año y medio. “Llegué a tener diez pacientes”, recordó sonriendo en una charla con Jornada. Le bastó para darse cuenta que no era lo suyo y cerró el consultorio. “Pensé que era mucho más útil aplicando lo que había aprendido en la facultad para los medios masivos, así que abordé la aventura de Las patas de la mentira, que no sabía dónde iba a terminar”, contó.

A catorce años de que el programa fuera levantado del aire, Rodríguez Arias trabaja en la elaboración de un libro sobre la experiencia de Las patas…: “Implicó un cambio de paradigma. Antes no se prestaba atención a los discursos. Lo que salía por televisión no era registrado ni por la gráfica ni por la radio, pasaba de largo. Pero me di cuenta que el discurso era una herramienta importante para que la gente supiera qué pensaban los políticos y así nació Las patas

-¿Cómo ve la televisión actual?

-La televisión privada es muy limitada. Sólo hay trabajo para las grandes productoras. Es muy difícil para una productora chica, por cuestiones comerciales y políticas. En cuanto a los contenidos están muy polarizados: los medios del Grupo Clarín con sus 262 repetidoras en todo el país y 6, 7, 8 que es un programa muy interesante pero de comunicación.

Nosotros hicimos un documental, “Televisión destructiva”, sobre la televisión basura. Hoy la televisión no está tan destructiva como en 2000. Porque después del menemismo vino una televisión que era terrible, en la cual la gente se suicidaba en cámara, donde se decían y mostraban cosas terribles incluso perversas desde el punto de vista sexual. El otro día se desnudó una chica en lo de Tinelli y amenazaban con una multa, que es posible que se efectivice. No se puede mostrar cualquier cosa, ni decir cualquier cosa. Creo que (ahora) hay más controles.

-¿Está de acuerdo con la ley de Medios?

-Totalmente, porque va a implicar pluralidad de voces y una democratización de la televisión. Yo he sido jurado de los concursos y tengo muchas expectativas. Tuvimos la paciencia y la constancia de seguir grabando y de esperar el momento, que me parece está llegando. Tengo propuestas concretas con un programa semanal. En los próximos cuatro años vamos a tener otro paisaje mediático, un panorama positivo.

-¿Volvería con un programa?

-Con la televisión digital abierta surge la posibilidad de volver con un programa como Las patas…, con el mismo concepto. Va a ser más sutil porque ya no es esa grosería, esa brutalidad del gobierno menemista. Hace poco Macri dijo “no sé por qué a mí me acusan de ser discriminador, porque mi principal asesor es ecuatoriano”. Esa frase encierra discriminación hacia una persona que es ecuatoriana. Pero a la vez Macri valora como principal colaborador a su asesor en comunicación, cuando debería ser un asesor en educación o en salud. La prioridad de los políticos no debe ser la comunicación sino la acción política. Porque si su prioridad es aquella, es que lo único que les interesa es qué tienen que decir para ser aceptados por la gente, para ser votados. Eso es desvirtuar la democracia.

La memoria viva (subti)

Fiel defensor del género, el realizador asegura: “El documental es apasionante y cada vez está tomando más cosas de la ficción. Además está la posibilidad de descubrir cosas: a veces son por azar, pero en general el que descubre es porque está buscando. Cuando yo me puse a grabar (en 1986) estaba investigando algo y por azar apareció la frase de (el vice de la fórmula electoral Deolindo) Bittel, que fue el estímulo para hacer lo que hice. Pasé de grabar una hora a grabar 45 mil, imagináte el proceso que hay en el medio. Ahora no sé que estoy buscando, pero estoy buscando algo. Y tengo la convicción de que lo voy a encontrar”.

-En sus documentales hay una preocupación por la memoria…

-Intentamos especializarnos en los juicios porque es una manera de entrar a momentos terribles de la historia argentina por la justicia. En la sociedad no hay conciencia del daño que produjo la represión de la última dictadura, entonces uno busca distintos temas como el Equipo Argentino de Antropología Forense (ver recuadro), los juicios que se están haciendo a partir de la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, o del juicio de la AMIA. Hay un material valiosísimo para mostrar y una hipótesis de trabajo. La gente no está informada acerca de los juicios que se realizan en el país. Y los medios grandes no los cubren, salvo Página 12. Entonces, que haya un documental o un ciclo de documentales que se pueda pasar por la televisión.

-Hay un trabajo que está a punto de estrenar…

-“Civiles y militares SS” ya está terminado. Habla sobre la participación de los civiles en la dictadura, desde el clero, las corporaciones, los medios de comunicación, gente que todavía está actuando. Sé que es un documental que va tener dificultades para difusión porque hay mucha gente implicada.

-¿Sobre qué otro tema realizaría un documental?

-Eso es lo más apasionante: estoy seguro que se me van a seguir ocurriendo nuevas ideas y nuevos paradigmas, que son mucho más que una idea. Y lo pienso casi cotidianamente. Eso es un gran desafío porque uno siente que el techo no está cerca. Es muy estimulante, y eso es lo que trato de transmitirle a mi hija adolescente.

Las biografías (subti)

A manera de bocanadas de “aire fresco”, Rodríguez Arias alterna los documentales políticos con biografías. Entre otros, registró al escultor Antonio Pujía, el pintor Pérez Celis, el orfebre Juan Carlos Pallarols, la bailarina Paloma Herrera, y al arquitecto César

Pelli: “Yo me tomo descansos. Entrevistar por ejemplo a seis personas que fueron víctimas de torturas produce estrés. Entonces me puse en contacto con el pintor argentino Carlos Alonso para hacer su biografía y poder hablar de otra cosa. Después uno se encuentra con que Alonso tiene una hija desaparecida… Pero uno ve que un artista como él, que tiene 83 años, todavía puede hacer una pintura con un alto contenido erótico…Uno se encuentra con personajes muy interesantes”, reflexionó.

-¿Qué personaje le falta?

-Estoy todo el tiempo pensando en personajes, que además están al alcance de la mano. Son enfoques nuevos porque a los artistas nadie les pregunta sobre los que les enseñaron. Es apasionante escucharlos darle el crédito a sus maestros: es decir que el gran artista o el gran arquitecto no surgió de la nada. Tienen la generosidad de reconocerle a quienes les enseñaron parte de lo que son hoy.#

La gran paradoja

En “Civiles y Militares SS”, Rodríguez Arias contactó a Luis Fondebrider, director del Equipo Argentino de Antropología Forense, y prepara un documental sobre el trabajo del grupo. “Es impresionante”, expresó el realizador.“Es conmovedora la seriedad, la dedicación”, contó.

También abordará lo que define como una paradoja: “Los golpes de Estado en Argentina siempre se hicieron con el apoyo de Estado de Estados Unidos. Sin embargo fueron científicos norteamericanos, con Clyde Snow a la cabeza, los que entrenaron a los estudiantes de antropología para devolver la identidad de los restos hallados”.

Ahora, los libros

Entre los proyectos del realizador se encuentra la apuesta a un nuevo lenguaje. Miguel Rodríguez Arias ya trabaja en la idea de un libro que pueda contener el valioso material de las entrevistas que queda afuera de los documentales para televisión, en este caso de César Pelli: “El formato pide 26 minutos y yo tengo seis o siete horas de entrevistas. No podés hacer un documental de dos horas pero uno puede leer una entrevista que tenga diez o quince páginas”, contó.

 

Gentileza Silvia Soto