DESPEDIDA de LIBROS AIKEN
29/10/2011…»Miles de puertas se abrieron a otros mundos, palabras que hilvanadas por manos instruidas saltaban de las páginas a los lectores, a los curiosos, a los interesados por cultivar su mente, su intelecto o imaginación. Letras, escritores consagrados, otros novatos, niños, abuelos, docentes, bibliotecarias, todo confluía en este mágico lugar.
Empezamos siendo algo muy pequeño y el crecimiento fue dándose paulatinamente gracias a todos los que quisieron apostar a Aiken.
Empezamos siendo algo muy pequeño y el crecimiento fue dándose paulatinamente gracias a todos los que quisieron apostar a Aiken.
Y es así que nos permitimos alcanzar a cubrir necesidades con pequeños proyectos.
Nunca se dejó de apostar al cambio y al crecimiento, y por más que se hayan invertido esfuerzos y dedicación, siempre es bueno reconocer cuando uno llega a tocar su propio techo.
Somos concientes del dolor que causa el cierre de una librería, ya que habrá un refugio menos para la cultura en la ciudad y un espacio de encuentro para amigos y amantes de las letras que quedará vacío.
Pese a la congoja que nos causa cerrar las puertas, nos vamos con una sonrisa de satisfacción por haber dejado lo mejor de nosotras, por haber compartido las historias que nos apasionaron, algunos mates y la oreja, en otras ocasiones, a las vivencias ajenas.
Nos vamos con una mochila llena de recuerdos, anécdotas y buenos momentos.
Queremos darles las gracias por haber regado esta semillita; la reconocemos florida en cada nuevo lector que se formó junto a nosotras.
Gracias. Gracias. Gracias.
Cerramos este buen libro y nos encontramos en otra vuelta de página”.
Somos concientes del dolor que causa el cierre de una librería, ya que habrá un refugio menos para la cultura en la ciudad y un espacio de encuentro para amigos y amantes de las letras que quedará vacío.
Pese a la congoja que nos causa cerrar las puertas, nos vamos con una sonrisa de satisfacción por haber dejado lo mejor de nosotras, por haber compartido las historias que nos apasionaron, algunos mates y la oreja, en otras ocasiones, a las vivencias ajenas.
Nos vamos con una mochila llena de recuerdos, anécdotas y buenos momentos.
Queremos darles las gracias por haber regado esta semillita; la reconocemos florida en cada nuevo lector que se formó junto a nosotras.
Gracias. Gracias. Gracias.
Cerramos este buen libro y nos encontramos en otra vuelta de página”.
Fragmento de la carta compartida por el equipo de libros Aiken a Chubut Cultural por motivo de su cierre.

